Cada 35 horas una mujer es asesinada en Argentina por razones de género. Once años después de aquella multitudinaria movilización que inundó las plazas del país bajo la consigna Ni Una Menos, la violencia machista continúa cobrándose vidas y Jujuy todavía se encuentra entre las provincias con la tasa más alta de femicidios del país.
Según el informe “Femi(ni)cidios en Argentina 2026”, elaborado por MuMaLá, entre el 1 de enero y el 30 de mayo se contabilizaron 105 femicidios en todo el territorio nacional. El relevamiento ubica a Jujuy entre los primeros lugares del país, con una tasa de 0,7 femicidios cada 100.000 mujeres.
Desde la primera marcha de Ni Una Menos, MuMaLá registra 3.096 femicidios en Argentina. Más de tres mil vidas arrebatadas por la violencia de género en poco más de una década.
En 2026, seis de cada diez víctimas fueron asesinadas por sus parejas, exparejas o integrantes de su círculo familiar. Es decir, la mayoría de los femicidios son cometidos en ámbitos de confianza y cercanía. Y dos de cada tres mujeres fueron asesinadas dentro de sus propias viviendas, el lugar que debería representar protección y seguridad.
Durante los primeros cinco meses del año, además de los 80 femicidios directos registrados, el informe contabilizó cinco femicidios vinculados, tres trans-travesticidios, cinco suicidios feminizados, doce asesinatos ocurridos en contextos de narcotráfico y crimen organizado, un crimen de odio y cinco muertes violentas asociadas al género. A esto se suman 14 casos que continúan bajo investigación.
Cuatro de cada diez víctimas eran madres y al menos 73 niñas, niños y adolescentes quedaron sin madre como consecuencia de estos crímenes. Entre las víctimas registradas este año se encuentran además diez mujeres mayores de 60 años y diez niñas y adolescentes menores de edad. A ellas se suman Agostina, Dulce y Noelia, asesinadas en las últimas semanas.
Los datos muestran, además, que las herramientas de protección siguen siendo insuficientes ya que casi una de cada diez víctimas había denunciado previamente a su agresor. Algunas contaban incluso con medidas de restricción judicial. Sin embargo, sólo una de cada cien tenía acceso a un botón antipánico.
El informe también advierte que entre enero y mayo se registraron 420 intentos de femicidio, es decir, cientos de mujeres sobrevivieron a ataques que buscaron terminar con sus vidas.

Respecto de los agresores, casi uno de cada tres convivía con la víctima al momento del crimen. Además, el 32% de los femicidias logró darse a la fuga y el 18% permanecen prófugos. Por lo menos uno de cada 10 femicidias se suicidó o intentó hacerlo, y en la misma proporción tenían antecedentes por violencia u otros delitos. El 6% de los agresores pertenecían a fuerzas de seguridad.
Las modalidades de los crímenes también reflejan la violencia extrema ejercida contra las víctimas que fueron asesinadas con armas de fuego (32%), armas blancas (24%), por asfixia (13%) e incluso a golpes (11%).
Este 3 de junio vuelve a movilizar a miles de personas en todo el país. A once años del nacimiento de Ni Una Menos, la consigna que surgió como un grito colectivo mantiene plena vigencia. Los datos muestran que la violencia de género sigue siendo una problemática estructural y que el reclamo por políticas públicas de prevención, protección y acceso a la justicia continúa siendo una demanda urgente.
A once años de la primera movilización, la violencia machista no puede analizarse de manera aislada de las políticas públicas y del contexto social. MuMaLá advierte en el informe sobre el desmantelamiento de programas de prevención y acompañamiento, cuestiona la falta de respuestas institucionales frente a las denuncias y reclama sanciones para los discursos de odio y los negacionismos.
Además, alerta sobre lo que define como un "piso histórico de denuncias", donde sólo el 9% de las víctimas de femicidio había denunciado previamente a su agresor. Según la organización, muchas mujeres no recurren a las instituciones porque no se sienten escuchadas ni protegidas. Además, entre quienes sí lograron denunciar, tres de cada cuatro contaban con una medida de restricción o perimetral vigente al momento del crimen.
En la Capital jujeña la concentración será en Plaza Belgrano a partir de las 17 horas.

