El infectólogo Dr. Gustavo Echenique advirtió sobre el aumento de casos de influenza y explicó que la situación está relacionada con la circulación de una nueva variante del virus que presenta una alta capacidad de contagio. Por este motivo, remarcó la importancia de la vacunación, especialmente en niños y niñas, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y grupos vulnerables.

En diálogo con UNJu Radio, el especialista señaló que durante varios años predominó la variante H1N1, responsable de la pandemia de gripe porcina de 2009. Sin embargo, el año pasado se detectó una nueva variante de H3N2 que generó un fuerte impacto epidemiológico debido a su rápida propagación y al aumento de internaciones: “Se la llamó ‘supergripe’ básicamente por la contagiosidad. Ingresó una variante nueva en una población que no tenía anticuerpos específicos para ella, y eso hace que el impacto epidemiológico sea mayor”, explicó Echenique.

Según detalló, esta variante produjo cuadros más severos en adultos mayores de 65 años y también afectó a niños y adolescentes. Además, presentó síntomas gastrointestinales como vómitos y diarrea, que en algunos casos podían confundirse con una gastroenteritis antes de la aparición de los síntomas respiratorios típicos de la gripe.

Indicó que la nueva cepa comenzó a circular en Argentina a principios de año, desplazando a la variante H1N1 que era la predominante. Frente a este escenario, destacó que la campaña de vacunación se adelantó para brindar protección a la población: “Lo importante es tener la provisión de vacunas y que las personas se vacunen. Hoy sabemos que los niveles de vacunación en Argentina han bajado mucho. No tiene que ver solamente con la disponibilidad de dosis, sino también con que muchas personas no están concurriendo a vacunarse”, afirmó.

Señaló que la disminución de las coberturas de vacunación, sumada a la circulación de nuevas variantes y a la influencia de grupos antivacunas, contribuye a generar un escenario de mayor riesgo sanitario. En ese sentido, fue contundente al defender la inmunización como una herramienta fundamental de salud pública: “Las vacunas salvan vidas. Está comprobadísimo que evitan las formas graves de la enfermedad y reducen el riesgo de muerte”. También explicó que las vacunas preparan al sistema inmunológico para reconocer al virus y responder rápidamente en caso de infección: “No evitan necesariamente que una persona se contagie, pero sí disminuyen de manera significativa las complicaciones graves”, precisó.

Asimismo, recordó que las personas mayores de 60 años y quienes padecen enfermedades crónicas son los grupos más expuestos a sufrir consecuencias severas. Como ejemplo, mencionó el reciente fallecimiento de una mujer de 66 años en Salta que no estaba vacunada y tenía una enfermedad pulmonar crónica.

Finalmente, Echenique recomendó consultar al médico dentro de las primeras 24 horas ante cualquier cuadro respiratorio, evitar la automedicación y reforzar las medidas de prevención. Entre ellas destacó el uso de barbijo cuando existen síntomas, el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes y evitar que los niños asistan a la escuela cuando presentan síntomas respiratorios: “Los chicos suelen tener una carga viral muy alta y pueden transmitir fácilmente la enfermedad al resto de la familia y a sus compañeros. La prevención sigue siendo fundamental”, concluyó.