En vísperas de una de las manifestaciones religiosas más convocantes de la provincia, en honor a la Virgen de Copacabana de Punta Corral, se reitera a la población una serie de pautas para el cuidado de la salud durante el ascenso y descenso al Santuario, al que cada año llegan miles de peregrinos. 

La tradicional expresión de fe incluye el ascenso a pie hasta el Santuario por diferentes caminos, uno de los recorridos más utilizados parte desde Tunalito, con un trayecto aproximado de 16 kilómetros que alcanza casi los 4000 metros de altura, otra de las rutas habituales comienza en Tumbaya, con un recorrido cercano a los 26 kilómetros y una altura aproximada de 3800 metros, incluyendo tramos de caminata por el lecho del río.

Debido a estas características geográficas y al esfuerzo físico que implica la peregrinación, es fundamental adoptar medidas preventivas que permitan realizar el recorrido de manera segura.

Recomendaciones para el ascenso y descenso:

  • Chequeo médico previo: Se recomienda realizar una consulta con el médico de cabecera para efectuar estudios básicos y contar con el apto para el ascenso. Entre los controles sugeridos se encuentran electrocardiograma, análisis de laboratorio, radiografía de tórax o ergometría. El control previo es especialmente importante para personas con enfermedades crónicas.
  • Uso de ropa y calzado adecuados: La indumentaria debe ser cómoda y permitir el movimiento durante varias horas de caminata. El calzado apropiado es clave para evitar rozaduras, ampollas o lesiones que dificulten el recorrido.
  • Hidratación permanente: Durante el trayecto es importante consumir agua segura en pequeños sorbos y de manera frecuente. Cada peregrino debe llevar su propia provisión, ya que no hay disponibilidad de agua potable en todo el recorrido. Además, se desaconseja el consumo de bebidas energizantes, ya que pueden generar agotamiento muscular posterior.
  • Alimentación ligera: Se aconseja ingerir alimentos livianos, principalmente hidratos de carbono como caramelos, galletas dulces o bebidas azucaradas, que aportan energía durante la caminata.
  • Evitar el consumo de sustancias: Es fundamental evitar la ingesta de alcohol, el tabaquismo, la automedicación y cualquier otra sustancia que pueda afectar el estado de salud, especialmente considerando las condiciones de altura y esfuerzo físico.
  • Realizar descansos periódicos: Debido a la exigencia del ascenso, se recomienda realizar pausas de descanso de aproximadamente 10 minutos cada 20 minutos de caminata.

Situaciones que pueden presentarse durante la peregrinación

  • Mal agudo de montaña: Debido a la altura, muchas personas pueden experimentar síntomas relacionados con la disminución de oxígeno en sangre durante el ascenso o descenso. Quienes padecen hipertensión, diabetes u otras enfermedades deben extremar cuidados, cumplir con su medicación y, de ser posible, llevar en el celular fotografías de estudios médicos recientes para facilitar la atención en caso de emergencia.
  • Personas de riesgo: Niños, embarazadas y adultos mayores no deberían realizar el ascenso al Santuario debido al esfuerzo cardiovascular, la dificultad respiratoria y el riesgo de agotamiento. En caso de decidir participar de la peregrinación, se recomienda optar por circuitos seguros, realizar el recorrido acompañado y prestar atención a cualquier síntoma de malestar.
  • Necesidad de asistencia: Ante caídas, torceduras, golpes, mareos, dificultad para respirar u otras situaciones que comprometan la salud, la persona debe permanecer en un lugar fijo y solicitar ayuda a otros peregrinos para que el aviso llegue al personal capacitado. En caso de asistir a alguien, se recomienda informar el color de la vestimenta para facilitar su rápida localización.