Los materiales sobrantes de la construcción dejan de convertirse en residuos para transformarse en refugios destinados a perros callejeros de Jujuy. La iniciativa, impulsada por una empresa familiar de Palpalá a través de su programa de responsabilidad social, busca brindar protección a animales que viven en la calle frente a las bajas temperaturas del invierno, el calor y otras condiciones climáticas adversas.

El proyecto combina sustentabilidad, bienestar animal y compromiso comunitario. A partir de excedentes de materiales utilizados en obras, se construyen casitas con aislación térmica que permiten resguardar a los perros del frío, la humedad y las altas temperaturas. De esta manera, se reutilizan recursos que aún tienen utilidad y se reduce la generación de residuos.

En diálogo con UNJu Radio, Ariadna Pérez explicó: "Somos una empresa de construcción familiar de Palpalá de Jujuy. Houset Dog nació del sentido de ayudar a los animalitos, a los perritos abandonados y a los callejeritos. Veía el abandono animal, que es un tema muy latente en nuestra provincia, y también observaba el descarte de materiales en las obras. Entonces pensé: ¿qué sabemos hacer? Casitas. ¿A quién podemos ayudar? A ellos. Y ahí nació Houset Dog", relató.

Según explicó, las casitas se construyen con materiales de primera calidad que quedan de las obras y reproducen el mismo sistema utilizado en las viviendas que realiza la empresa: "Es el reciclado de los pedacitos de materiales de primera calidad que usamos para hacer el mismo prototipo para los perritos de la calle", indicó.

El programa está destinado principalmente a los llamados "perros de la cuadra", aquellos animales que reciben alimento y cuidados de los vecinos, pero que no cuentan con un hogar propio: "El concepto general de nuestro programa es ayudar al perrito de la cuadra, el perrito que todos los vecinos le dan de comer, que todos los vecinos ayudan, pero que no tiene un hogar. Lo único que nosotros hacemos es regalarle esa casa y que todos los vecinos la cuiden", expresó.

Para acceder a una de las casitas, los interesados deben completar un formulario disponible en las redes sociales. En Instagram y Facebook lo pueden encontrar como houset.construccion.jujuy. Además, se solicita un responsable o padrino que garantice el cuidado del refugio y de la mascota.

Pérez remarcó que las casitas no se venden y que el objetivo principal es generar conciencia sobre el abandono y la tenencia responsable de mascotas: "Nosotros no queremos cobrar ni vender las casas. Las donamos y la empresa pone la logística, el material y la mano de obra para esta campaña", afirmó.

Actualmente, el programa continúa sumando entregas en distintos puntos de la provincia. Entre los últimos beneficiarios se encuentran un perro de Alto Comedero que atraviesa un tratamiento contra el cáncer y otro animal de Palpalá que fue víctima de maltrato: "El objetivo es que esta casita pase de perrito a perrito y que sea una cadena de favores. Ojalá que algún día no tenga que hacer nunca más una casita porque eso significaría que el problema del abandono está resuelto", concluyó.

"Decidimos resolver el frío del callejerito transformando el residuo en un hogar digno", explicó Ariadna Pérez, fundadora de Houset. (Imagen: Ariadna Pérez)