Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNJu - CONICET, trabajan en la preservación y protección de especies emblemáticas del noroeste argentino desde la Fundación CEBIO. Su trabajo se centra en la conservación y gestión sustentable de la biodiversidad usando información científica y la participación de la comunidad.
El NOA posee una gran variedad de ambientes que albergan una extraordinaria biodiversidad, y aún gran parte es desconocida y no ha podido ser descrita por la ciencia. Científicos como Luis Rivera, Natalia Politi, Yanina Tejerina, Fabio Alabar, Mauro Ogara y Gabriela Dominguez trabajan para conocer más sobre las distintas especien que allí habitan, porque conocer la flora y fauna de nuestra región nos permite cuidarla y planificar con sentido las actividades humanas.
Entre las especies que estudian estos investigadores se encuentran mamíferos populares como el tapir hasta algunos muy difíciles de encontrar como las tarucas, que se camuflan en los pastizales de altura.
LORO PINERO
El Dr. en Biología Luis Rivera, investigador del CONICET y Docente en FCA/UNJu, estudia al Loro Pinero, una especie que era poco conocida, pero que años de trabajo "permitieron entender mucho más sobre aspectos de su ecología, su reproducción y alimentación y las amenazas que enfrenta".
El loro pinero, cuyo nombre científico es Amazona tucumana, es una especie de loro que habita exclusivamente las Yungas australes, "que son las selvas de montaña del noroeste argentino y sur de Bolivia".
"El loro pinero recibe este nombre ya que se alimenta durante el verano principalmente del fruto y semillas de Pino del Cerro, una especie de árbol también única de las Yungas australes", explicó el científico.
Esta especie de loro nidifica solamente en huecos de arboles en los bosques nublados que se encuentran en la parte más alta de las montañas.
"Una característica bastante única de los loros del género amazona es que se congregan en grandes dormideros durante la época no reproductiva, que coincide con el invierno". Los científicos lograron identificar en la localidad El Fuerte, en el departamento Santa Bárbara, el dormidero más importante de la especie a nivel global, con cerca de 6 mil loros pineros.
"Esto constituye un espectáculo único cada vez mas raro de observar en la naturaleza. También podemos observar ahora bandadas de Loro pinero visitando San Salvador de Jujuy, donde arriban todos los años en otoño y se quedan hasta la primavera generalmente".
El loro pinero es considerado una especie amenazada, principalmente por haber sido capturado y exportado para el comercio de mascotas y por la perdida de hábitat, especialmente por la disminución de los árboles mas grandes que desarrollan huecos, donde nidifican.
"Podemos reconocer al loro pinero por un parche de plumas rojas en la frente y dos parches rojos en las alas, siendo un loro de cola corta, con las plumas presentando una franja amarillenta en el extremo final de la cola".
TAPIR
La Dra. en Biología Natalia Politi, investigadora del CONICET y Docente en FCA/UNJu, explicó que el tapir es una de las especies más importantes dentro de los bosques porque dispersan grandes cantidades de semillas en largas distancias.
Su nombre científico es Tapirus terrestris y "es el herbívoro más grande de nuestros bosques". La extinción local o la disminución de los números de tapires pueden ocasionar la disrupción de su función como "jardinero del bosque", comprometiendo la integridad de esos ecosistemas.
"En nuestros trabajos encontramos que el tapir está en riesgo de desaparecer en algunas áreas dado que es sensible a la transformación de los bosques a campos agrícolas-ganaderos y áreas urbanas", contó Politi. Además, el tapir es afectado por la infraestructura lineal, como caminos, rutas, canales de riego, donde muchos individuos mueren por colisión con vehículos o mueren ahogados en los canales de riego.
"Otra amenaza que afecta a la especie es la cacería ilegal que llevó a disminuir significativamente los números poblacionales del tapir", señaló.
Las provincias de Jujuy, Salta, Misiones y Chaco han declarado al tapir como monumento natural provincial que implica que se le ha otorgado protección legal absoluta para resguardar sus poblaciones.

TARUCA
En los pastizales de altura del Noroeste Argentino habita una de las especies de ciervo nativo más emblemáticas y desconocidas de nuestra región, la Taruca o venado, que "gracias a su agilidad y destreza únicas, están adaptadas a un entorno hostil, lo que le permite sortear roquedales y peñas para rápidamente escapar de su principal depredador natural, el puma", explicó el Licenciado en Biología Mauro Ogara, becario doctoral del CONICET.
Según contó el científico, en el pasado era una especie muy abundante, pero hoy se estima que en Argentina quedan alrededor de unos 2500 individuos, "por lo que en nuestro país se encuentra amenazada de extinción".
Esto llevó a declararla como monumento nacional natural y provincial, y su cacería está estrictamente prohibida.
"Entre las amenazas que encuentra este cérvido, podemos destacar la caza furtiva, la fragmentación y degradación de su hábitat, el cual se encuentra escasamente representado en el sistema de áreas protegidas", precisó.
Por eso, "con nuestro equipo nos dedicamos a la generación de datos científicos que puedan aportar más información sobre la especie y su ecología, además destacamos la importancia de generar lazos con las comunidades donde habita, generando capacitaciones sobre monitoreo participativo, realizando talleres, cursos y distintas actividades de difusión, dando a conocer a este animal y las problemáticas que enfrenta".
PAVAS DE MONTE
Las pavas son especies de crácidos que se encuentran amenazadas por la pérdida de hábitat y la cacería, juegan un papel importante como dispersores de semillas en la regeneración de los bosques y la pérdida de estas especies podrían afectar el funcionamiento de los ecosistemas boscosos.
Su nombre científico es penelope dabbenei, y es una especie endémica de las Yungas. "Esta pava solo se encuentra en el bosque montano de Yungas, desde el sur de Bolivia hasta el noroeste de Argentina, por lo que su área de distribución es relativamente pequeña", explicaron la
La científica contó que esta especie prefiere bosques montanos húmedos y relativamente altos. "Es de tamaño medio, con un periocular rojizo y patas rojizas, esto permite diferenciarla de la otra especie de pava de monte que encontramos en las Yungas australes".
La población parece estar disminuyendo debido a la destrucción del hábitat, pero se considera que aún no ha superado un umbral para considerarla amenazada según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza , mientras que en Argentina esta categorizada como Amenazada.
"La pava monte Yungueña o Penelope bridgesi ha sido reconocida recientemente como una especie nueva, y a nivel global se encuentra en la categoría no evaluada, es por ello que existe una necesidad urgente de evaluar su estado de conservación", señaló. Por eso, desde el año 2016 integrantes de la Fundación CEBio y del CONICET llevan adelante el Proyecto Pavas de Monte, y en la etapa inicial, "realizamos relevamientos para determinar la abundancia poblacional, ecología alimentaria y distribución potencial de cada especie de pava de monte en las Yungas Australes de Salta y Jujuy".
Dentro de este proyecto el equipo realiza actividades de educación en conservación en escuelas primarias de las provincias de Salta y Jujuy sobre la importancia de estas especies y las amenazas que enfrentan. "La información que generamos desde CEBio es relevante tanto para propietarios privados, los estados provinciales, el estado nacional y el sistema de áreas protegidas que deben implementar estrategias de conservación y manejo para ambas especies", sostuvieron.

MIRLO DE AGUA
El Mirlo de Agua o Cinclus schulzii, vive en los ríos de montaña del noroeste argentino. Es una especie única y poco conocida, considerada "un tesoro exclusivo de las Yungas Australes de Argentina", comentó la Licenciada en Biología Gabriela Dominguez, becaria doctoral del CONICET y docente en FCA/UNJu
"Junto con nuestro equipo estamos estudiando esta especie, un tesoro exclusivo de las Yungas Australes de Argentina y Bolivia. Este pequeño pájaro habita exclusivamente en ríos de montaña de aguas claras, corrientes fuertes y alto contenido de oxígeno", dijo.
El mirlo de agua es de color gris con una mancha naranja en la garganta. Se desplaza con vuelos cortos o caminando entre las rocas, desafiando a las fuertes corrientes para alimentarse de pequeños macroinvertebrados.
Esta especie hoy está catalogada como Vulnerable a la extinción. Se ha estimado un número de 2000 individuos para Argentina.
Como depende de cursos de agua, es muy sensible a cualquier tipo de alteración o contaminación en ellos. "Se pueden observar, por ejemplo, desde el Puente Negro en el rio Yala o desde el Puente sobre el rio Reyes".
"A través de nuestro trabajo buscamos tener más información sobre la ecología de la especie y las amenazas que enfrenta para promover acciones de conservación junto con las comunidades locales.


