En colaboración con la fundación Schmidt Ocean Institute, un equipo de investigadores del Conicet lleva adelante una nueva expedición científica en el fondo del Mar Argentino, con exploraciones en la Cuenca del Salado y la Cuenca de Malvinas, frente a las costas de Puerto Madryn. La misión, que comenzó el 14 de diciembre, se desarrolla a más de mil metros de profundidad y volvió a captar la atención del público gracias a una transmisión en vivo que muestra imágenes inéditas de la biodiversidad marina y de los impactos humanos en ecosistemas extremos.
Uno de los momentos más destacados de la exploración fue el registro de un pequeño pulpo a 1.071 metros de profundidad. El ejemplar, identificado como un pulpo verrugoso del género Graneledone boreopacifica. Durante la transmisión, una de las científicas expresó su asombro y ternura ante el comportamiento del animal, que permanecía inmóvil frente a las cámaras, evidenciando la complejidad de sus ojos y su aparente tranquilidad, incluso al quedarse dormido.
El streaming también volvió a hacerse viral por otro hallazgo singular: una estrella de mar del género Hippasteria, encontrada a 996 metros de profundidad, que los investigadores apodaron “estrella culona” debido a la forma marcada de su cuerpo.
La campaña científica, denominada “Vida en los extremos”, se desarrolla a bordo del buque de investigación Falkor (too) y recorre distintas áreas del Atlántico Sur, incluyendo Necochea, Puerto Madryn y Tierra del Fuego. Está liderada por la investigadora del Conicet y docente de la UBA, María Emilia Bravo, y cuenta con un equipo de 25 especialistas, de los cuales 17 son argentinos. La expedición concluirá el 10 de enero de 2026 en Puerto Madryn, con el objetivo de profundizar el conocimiento sobre ecosistemas extremos y promover la divulgación científica a través de tecnologías de transmisión en tiempo real.




