Con una amplia participación de estudiantes, docentes, integrantes de comunidades y público en general, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNJu realizó la Jornada de Etnobotánica y Saberes Locales: Diálogos para la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento del vínculo con el territorio, un espacio destinado a compartir investigaciones y revalorizar los conocimientos ancestrales sobre el uso de las plantas.

Durante la actividad, estudiantes de la cátedra de Etnobotánica de la carrera de Ciencias Biológicas presentaron los trabajos finales desarrollados en la asignatura, abordando temáticas como plantas medicinales, medicina veterinaria, especies con propiedades antioxidantes, helechos y biodiversidad, entre otras líneas de investigación construidas a partir del diálogo entre el conocimiento científico y los saberes de las comunidades.

"Soy productor de semillas y de plantas medicinales. En mi huerta, para tener una buena cosecha, tiene que estar la planta medicinal, porque son plantas que ahuyentan a los insectos y aportan otros beneficios para los cultivos", explicó Néstor Vilca, integrante de la Comunidad Aborigen Raya Raya, del departamento Tumbaya, productor y conservador de semillas andinas, quien compartió su experiencia sobre el cultivo y uso de diversas especies nativas.

Entre ellas destacó la pupusa, el amaranto y el maíz morado, utilizadas tanto por sus propiedades medicinales como por su valor cultural y espiritual.

"En Tumbaya la pupusa crece en altura y es muy beneficiosa, no solamente como planta medicinal sino también para consumir después de las comidas. Nuestros abuelos nos enseñaban que cuando uno se resfriaba tomaba esta planta", relató.

Respecto al amaranto, contó que "es una semilla que siempre estuvo en nuestra huerta, pero muchas veces no aprovechamos todas sus propiedades. Se puede consumir cruda o cocida, fortalece los huesos, ayuda con la inflamación y también regula el azúcar".

"Estos conocimientos los fui adquiriendo durante muchos años visitando productores, recuperando semillas que guardaban nuestros ancestros y llevándolas a la huerta para probar cuánta agua necesitaban, a qué altura crecían mejor. Todo lleva su tiempo y con el tiempo se ven los resultados", expresó.

"Para mí es muy importante que los chicos de la universidad visiten los lugares donde nuestros ancestros producían semillas y cultivaban. Es una forma de mantener vivo ese conocimiento", destacó.

Néstor Vilca integrante de la comunidad Raya Raya - Tumbaya

El estudiante Juan Esteban Rodríguez presentó el trabajo "Etnobotánica del envejecimiento: Salud percibida y saberes medicinales en poblaciones de altura y urbanas de Jujuy", una investigación que analiza el uso tradicional de plantas medicinales para acompañar el proceso de envejecimiento.

"Mi proyecto trata acerca de plantas medicinales y cómo influyen en la salud percibida de los adultos mayores, tanto de comunidades de altura como de la ciudad. La idea es conocer cómo ayudan a mitigar problemas que aparecen con el envejecimiento, como dolores articulares, problemas óseos, dificultades para dormir o el manejo del dolor", explicó.

"Hay plantas como la rica rica, la muña muña, el maíz morado, que tienen propiedades antioxidantes, entre muchas otras que forman parte de estos saberes tradicionales", comentó.

Finalmente, remarcó que generar un diálogo entre los saberes tradicionales y los científicos es "muy importante porque gran parte de nuestra medicina tiene su origen en los conocimientos tradicionales y en las plantas. Muchas veces ese conocimiento de las comunidades queda escondido, cuando en realidad es muy valioso. Como estudiante me parece fundamental que la universidad le dé el lugar que merece porque son saberes muy ricos e interesantes".

Juan Esteban Rodríguez, estudiante de la Lic. en Ciencias Biológicas - FCA - UNJu