Este martes 12 de mayo en todo el país se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria para exigir al Gobierno nacional que aplique la Ley de Financiamiento Universitario, que permitirá mejorar los salarios de los trabajadores de las universidades, aumentar los montos de las becas estudiantiles y adecuar los fondos para gastos de funcionamiento, investigación científica y desarrollo tecnológico en las universidades públicas argentinas, que hoy atraviesan una crisis profunda y grave.
En este marco, autoridades de la UNJu, representantes de gremios universitarios, de sindicatos de diferentes sectores, estudiantes, docentes y nodocentes, convocaron, en conferencia de prensa, a toda la comunidad jujeña a acompañar la Marcha Federal Universitaria, con concentración a las 17 horas en el Campus Gratuidad Universitaria ubicado en calle Alberdi N°11 entre Italo Palanca y Martiarena.
Durante la conferencia, el rector de la UNJu, Mg.Ing. Mario Bonillo pidió a la comunidad jujeña acompañar la movilización y explicó que “la situación es bastante crítica en todo el sistema universitario”. El rector contó que si bien el Gobierno nacional giró partidas presupuestarias, “no se han actualizado según la inflación” y que actualmente las universidades reciben “la mitad de lo que deberían recibir para funcionar”.
Esto está generando serios inconvenientes que incluyen, entre muchos otros puntos, la reciente declaración de emergencia edilicia en la UNJu.
“Estamos funcionando haciendo malabares”, afirmó Bonillo, quien también advirtió sobre la discontinuidad de programas destinados a nuevas carreras como Abogacía, Licenciatura en Turismo, Tecnicatura en Mecanización Agrícola y Enfermería. “Son carreras importantes para la provincia, que permitieron el acceso de muchas familias jujeñas que antes no tenían esa posibilidad”, expresó. El rector precisó que aunque estas carreras fueron aprobadas por el Ministerio, "dejaron de enviar los fondos y cada vez es más dificil pagar los salarios de esos docentes".
"Hoy nuestros docentes tienen que salir a hacer changas y cada vez se afecta más la capacidad científica y tecnológica del país”, sostuvo. En ese sentido, afirmó que “si queremos un país que trabaje en desarrollo y tenga agenda propia, hay que tener ciencia y tecnología, y hoy eso está totalmente destruido: el CONICET, los institutos y el sistema universitario”.
Finalmente, advirtió que la falta de recursos también impacta en los laboratorios y áreas de investigación. “Los equipos no tienen mantenimiento y se van rompiendo. Estamos perdiendo capacidad científica y tecnológica. Esto es una decisión de ahogo y de muerte del sistema académico, universitario, científico y tecnológico argentino”, concluyó.
Por su parte, la secretaria gremial de ADIUNJu, Gabriela Gresores, señaló que “lo que dice la ley de financiamiento es el financiamiento correcto, no un aumento, sino que se pueda sostener el presupuesto de las universidades y de los salarios”. En ese sentido, remarcó que “todo el mundo sabe que tenemos una ley que ha sido votada seis veces y amparada por la Justicia en dos oportunidades, y que este gobierno desconoce de manera absolutamente ilegal”. Además, advirtió que “más del 40% de los trabajadores de la UNJu cobran menos de 500 mil pesos” y afirmó que existe “un clamor de todos para que esto se normalice y podamos hacer nuestro trabajo con tranquilidad”.
Por su parte, el secretario general de APUNJu, Rodrigo Armata, agradeció el acompañamiento de los gremios provinciales y sostuvo que “la situación es crítica”. Explicó que la universidad recibe los fondos para gastos de funcionamiento “con demoras de más de un mes”, lo que obliga a limitar servicios y afecta principalmente a los estudiantes. “El Gobierno tomó a la universidad como enemiga porque brindamos la capacidad de formarse y de tener pensamiento crítico. Son más de 200 días sin que se cumpla la ley”, agregó.
En tanto, la secretaria general de UTDUJ, Analía Herrera Cognetta, recordó que la UNJu declaró la emergencia salarial, presupuestaria y edilicia y advirtió que esa situación “cercena la calidad académica”. Asimismo, afirmó que la movilización busca demostrar que la comunidad universitaria “no está dispuesta a dejar que avasallen este modelo inclusivo de universidad abierta y cogobernada, donde se puede estudiar con la única condición de tener la voluntad de hacerlo”.
Durante la conferencia también estuvieron presentes referentes de CEDEMS, APUAP, FESINTRAS, la Confederación de Docentes Argentinos y representantes de otros gremios y organizaciones sociales de la provincia.

