Con la participación de toda la comunidad educativa y vecinos de la localidad, la sede Yuto de la Escuela de Minas “Dr. Horacio Carrillo” de la Universidad Nacional de Jujuy celebró este 13 de mayo su 7° aniversario con un emotivo acto cargado de recuerdos, homenajes y muestras del trabajo realizado por sus estudiantes.

La ceremonia fue presidida por la directora de la institución, Lic. Laura Mastrandrea, acompañada por el responsable de sede, Héctor Arancibia; la coordinadora del Ciclo Básico, María Laura Corregidor; el director de Administración, Oscar Mancilla; autoridades municipales, docentes, personal nodocente, estudiantes y familias de la comunidad.

La jornada estuvo atravesada por el entusiasmo y la creatividad de los alumnos, quienes prepararon stands temáticos inspirados en el Mundial de Fútbol que se disputará este año. Cada curso representó a un país distinto y decoró su espacio con elementos tradicionales, producciones artísticas y tortas alusivas.

Uno de los momentos más significativos del aniversario fue la bendición realizada por el cura de la localidad al inicio del acto. El gesto tuvo un fuerte valor simbólico, ya que las instalaciones de la iglesia local funcionaron como las primeras aulas de la sede Yuto durante sus inicios.

Durante el acto, las autoridades compartieron discursos marcados por la emoción y el reconocimiento al crecimiento de la institución en estos siete años. Las palabras de la directora conmovieron especialmente a los presentes al destacar el compromiso de docentes, familias y estudiantes en la construcción de este proyecto educativo.

Los estudiantes también fueron protagonistas con presentaciones artísticas, recuerdos y obsequios elaborados por ellos mismos en los talleres de la escuela, reflejando los aprendizajes y capacidades desarrolladas dentro de la institución. El festejo culminó con el tradicional canto del feliz cumpleaños.

La sede Yuto fue creada en el marco de la política de expansión territorial de la UNJu, con el objetivo de acercar mayores oportunidades educativas a jóvenes del interior de la provincia y garantizar el acceso a una formación pública y de calidad.

A siete años de su creación, la comunidad educativa celebró no solo el crecimiento institucional, sino también el impacto que la presencia de la universidad pública tuvo en la vida de muchas familias de la región.