Desde 1916 cada 7 de abril se celebra el Día Nacional de la Zamba, pese a que oficialmente también se lo festeja cada 29 de septiembre.

En sentido tradicional, se toma la fecha del 7 de abril, porque ese día se inscribió en SADAIC la zamba "La 7 de abril", cuya autoría se atribuye al santiagueño Andrés Chazarreta, sin embargo, hay otras versiones sobre su autor, como que fue inscripta en 1911 por el tucumano Gómez Carrillo. 

La historia de la zamba se entrelaza con la de otro baile tradicional sudamericano, la zamacueca originaria de Perú a principios del siglo XIX. La zamacueca era una danza vivaz y pícara que rápidamente se extendió por diferentes regiones de América del Sur. Alrededor de 1825-1830, esta danza llegó a territorio argentino, echando raíces principalmente en las provincias del noroeste: Salta, Jujuy y Tucumán.

Con el paso del tiempo y la influencia de las costumbres locales, la zamacueca fue transformándose, adquiriendo características propias que la diferenciaron de su matriz peruana, y fue emergiendo la zamba como hoy la conocemos.