El Festival Nacional de Folklore de Cosquín se presenta en este 2026 como un escenario con una fuerte presencia de cantores y músicos jujeños, que combinan trayectoria, compromiso cultural y nuevas miradas sobre el folklore. En ese marco, la participación de Bruno Arias y la irrupción de la joven cantora Wara Calpanchay reflejaron el cruce entre generaciones y la proyección de nuevas voces del norte argentino en uno de los festivales más importantes del país.

En diálogo con UnjuRadio, Bruno Arias reflexionó sobre el presente del folklore y el sentido que deberían sostener los festivales populares. En ese contexto, expresó que “no nos tenemos que conformar con que los festivales sean solamente lugares de entretenimiento, sino lugares donde hagan música grandes artistas, como antes cuando cantaban canciones que nos hacían reflexionar”. Según señaló, hoy gran parte de ese repertorio se está perdiendo, ya que el valor artístico queda relegado frente a la lógica de la viralización, y advirtió sobre la importancia de no olvidar a los referentes de la música popular.

Arias, oriundo de El Carmen, inició su carrera acompañando a figuras como Jaime Torres y Tomás Lipán y desde su llegada a Buenos Aires en 2002 recorrió peñas y festivales de todo el país. En 2005 publicó su primer disco Changuito volador, centrado en ritmos tradicionales jujeños, y en 2007 lanzó Atierrizaje. A lo largo de su trayectoria impulsó proyectos colectivos como El Bondi Cultural y recibió importantes reconocimientos, entre ellos el premio Consagración en Cosquín 2013, el Diploma al Mérito Konex en 2015 y el Premio Gardel 2016 por Madre Tierra, junto a la Bruja Salguero.

En ese marco de defensa de la cultura y acompañamiento a las nuevas generaciones, se produjo un encuentro significativo durante una presentación en Jujuicito, un bar jujeño ubicado en la ciudad de Cosquín. Allí, Bruno Arias invitó a cantar a Wara Calpanchay tras su actuación y le propuso producir la grabación de su primer disco, como una forma concreta de apoyar a quienes comienzan a transitar el camino del folklore.

Wara Calpanchay tiene 21 años, es oriunda de Susques y canta desde los cuatro. Su presentación en el escenario mayor del Festival Nacional de Folklore de Cosquín la convirtió en una de las grandes revelaciones de la edición 2026, con una propuesta que logró una fuerte conexión con el público que colmó la plaza Próspero Molina. La joven llegó a Cosquín luego de consagrarse ganadora en el rubro Solista Vocal del Pre Cosquín 2026, lo que le permitió acceder al principal escenario del folklore argentino.

Sobre el cierre, Arias sostuvo que “los artistas se apagan cuando quienes programan los festivales comienzan a olvidarlos y dejan de convocarlos” y remarcó la necesidad de sostener la memoria cultural y el reconocimiento a quienes construyeron el camino del folklore argentino. En ese sentido, llamó a defender la cultura y la música popular y expresó que “los políticos pasan y el pueblo queda, tenemos que estar unidos”.