Ante la detección de nuevos casos de la enfermedad en el país, el Ministerio de Ministerio de Desarrollo Económico y Producción de Jujuy junto a otras áreas del gobierno trabajan en medidas de prevención.

En este marco, la secretaria de Desarrollo Productivo, María Emilia Deiana, encabezó una reunión junto a diferentes áreas del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, de Seguridad, de Salud, la Secretaría de Relaciones con los Municipios y el SENASA NOA, con el objetivo de diagramar un plan de acción integral.

El encuentro tuvo como eje central la articulación de estrategias conjuntas para fortalecer la prevención a través de campañas de concientización destinadas a productores y la comunidad en general, el refuerzo de los controles y la vigilancia epidemiológica.

Participaron de la reunión el director de Ganadería, Juan Casasco; Javier Cadar, secretario de Coordinación del Ministerio de Salud; María Eugenia Domínguez, directora de Epidemiología; Gabriela Ferreyra Jenks, directora de Asuntos Municipales; Gimena Blasco, directora de Control Productivo y Comercial; técnicos de la Agencia de Seguridad Vial y de la Dirección de Biodiversidad y del resto de las reparticiones.

A principios de marzo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) detectó un caso de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) H5 en aves silvestres en la localidad de Navarro, provincia de Buenos Aires.

El organismo sanitario recomienda a todos los productores avícolas a fortalecer la bioseguridad de los establecimientos.

Para aumentar los esfuerzos de vigilancia en todo el territorio nacional, se insta a todos los actores a notificar inmediatamente la observación de aves silvestres muertas (más de 3) o con signos nerviosos, digestivos y/o respiratorios, ya que la detección temprana facilita la contención del virus y evita su diseminación.

Se deberá dar aviso inmediato al SENASA en su oficina más cercana (personalmente o por teléfono); por WhatsApp, al (11) 5700 5704; escribiendo un correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; o través del Formulario “Avisá al Senasa”, disponible en el sitio web oficial.

¿Qué es la Influenza aviar?
La influenza aviar (IA) tipo A es una enfermedad altamente infecciosa, producida por un virus de la familia Orthomyxoviridae que afecta principalmente a las aves domésticas y silvestres. En ocasiones también pueden contraerlo las personas y otras especies animales, como equinos, porcinos y caninos.

De la gran cantidad de familias de aves, son especialmente susceptibles a la IA las gallinas, pavos, codornices, faisanes, así como también especies acuáticas, como patos, gansos, flamencos y cisnes. La influenza aviar puede clasificarse en dos categorías, según la gravedad de la enfermedad:

Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP), que – típicamente - causa leves o ningún signo clínico;

Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), que puede causar signos clínicos graves y, potencialmente, altos índices de mortalidad (hasta un 90 o 100% de las aves de un lote).

Los virus de la influenza aviar tienen una gran capacidad de mutación, son altamente contagiosos y se encuentran ampliamente distribuidos entre las aves silvestres acuáticas y limícolas.

Cabe mencionar que la influenza aviar es una enfermedad zoonótica y de importancia en la salud pública. La mayoría de los pocos casos registrados en personas son autolimitantes y no está comprobada la transmisión horizontal (de humano a humano). Suelen ser cuadros respiratorios leves o una conjuntivitis, aunque en menor medida pueden generarse signos clínicos graves o incluso la muerte.

Formas de transmisión y propagación de la enfermedad
Existen varios factores que pueden contribuir a la diseminación del virus de la IA, tales como el comercio ilegal de las aves (sin garantías sanitarias ni trazabilidad) y las migraciones de las especies silvestres infectadas.

En las aves, el virus de la IA se elimina a través de las heces y las secreciones respiratorias, motivo por el cual la enfermedad puede diseminarse de un establecimiento a otro través de vehículos, equipos de protección individual, elementos y/o herramientas de trabajo.

Otra de las vías de transmisión del virus es por medio el contacto directo con las secreciones de las aves infectadas o indirecto, a través de los piensos y el agua contaminada. Debido a su naturaleza resistente, el virus de IA tiene la capacidad de sobrevivir en el medio ambiente durante largos períodos y a muy bajas temperaturas.

Síntomas en aves:

Falta de apetito y descoordinación.
Plumaje erizado.
Respiración dificultosa, con secreciones nasales.
Diarrea.
Menor producción de huevos, con cáscara blanda o deforme.
Hinchazón de cabeza y color azulado de cresta, barbillas y patas.
Postración y muerte.
Medidas para la prevención de la enfermedad
Mantener a las aves en un lugar protegido, aislado de otros animales y de las personas.
Evitar el contacto de las aves domésticas con aves silvestres.
Proteger el agua y alimentos, estos atraen a las aves silvestres.
Limpiar y desinfectar las instalaciones de las aves en forma periódica.
Controlar el ingreso de personas, utensilios, animales y vehículos a su gallinero.
Lavarse las manos con agua y jabón desinfectante luego de manipular a sus aves.
Mantener y fortalecer las medidas de manejo, higiene y bioseguridad en los establecimientos avícolas

La notificación temprana y la atención inmediata, así como las medidas de bioseguridad, son pilares fundamentales de la estrategia de prevención y contención que lleva adelante el Senasa, con la colaboración permanente del sector productivo y toda la comunidad. (fuente: argentina. gob.ar)