El rescate y traslado de 42 vicuñas provenientes del Criadero Nº 2 de la localidad de Rodero, en la Puna jujeña, marcó el cierre de uno de los históricos criaderos que permanecían en funcionamiento desde la década de 1990. Los ejemplares, que permanecían en cautiverio y presentaban condiciones no adecuadas, fueron trasladados al predio del INTA Miraflores de Abra Pampa, donde permanecerán bajo resguardo y seguimiento especializado para favorecer su recuperación.
El operativo, considerado inédito en la provincia, fue el resultado de un trabajo coordinado entre el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, el Ministerio Público de la Acusación, el Juzgado Ambiental, el Ministerio de Seguridad y el INTA Miraflores de Abra Pampa.
El propietario del predio donde se encontraban las vicuñas fue imputado el pasado viernes por el delito de maltrato animal, acusado de no proporcionar alimento en cantidad y calidad suficiente a los animales que permanecían en cautiverio.
Las autoridades señalaron que este procedimiento representa un importante antecedente para la protección de la fauna silvestre y la preservación de la biodiversidad en Jujuy, al destacar la importancia del trabajo conjunto entre los distintos organismos para garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental vigente y el resguardo de una de las especies emblemáticas de la región.
La política provincial se sustenta en la Ley Provincial Nº 5634, vigente desde 2015, que establece un modelo de aprovechamiento sustentable de la fibra obtenida de vicuñas silvestres. Este sistema, regulado por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, busca compatibilizar la conservación de la especie con beneficios económicos para las comunidades de la Puna.

