Tucanes en mi Jujuy es un proyecto de investigadores e investigadoras del Instituto de Ecorregiones Andinas (CONICET-UNJu), que desde 2021 estudian y protegen al Tucán Grande en San Salvador de Jujuy y en otras ciudades de la provincia.
Este equipo se vale de diferentes estrategias de ciencia ciudadana para concientizar acerca de la necesidad de conservar la biodiversidad en entornos urbanos y, además, de permitir la participación de la comunidad en la obtención de datos relevantes para identificar la localización y los hábitos de esta ave tan característica.
Mientras trabajan en este proyecto también avanzan en sus propias investigaciones. Es el caso de Laura Haag, becaria doctoral del CONICET en el INECOA e integrante del proyecto, que para su tesis doctoral investiga cómo la introducción de especies exóticas de árboles en las ciudades puede afectar a los bosques de Yungas.
"En la ciudad tenemos muchas plantas que no son nativas, que provienen de Asia o de África, por ejemplo las palmeras, y que producen frutos que a los tucanes les encantan. Lo que estamos observando es que estas aves consumen esos frutos y luego dispersan las semillas hacia sectores de las Yungas”, explicó en UnjuRadio.
Si bien este fenómeno no implicaría un problema en una situación normal del ecosistema de yungas, la expansión urbana sobre áreas naturales debilita la capacidad del bosque nativo de regenerarse y sostenerse. “Cuando el bosque está sano quizás no representa un gran problema, pero a medida que las ciudades avanzan sobre las Yungas aumenta el riesgo de que estas especies foráneas se establezcan en ambientes donde no estaban presentes originalmente”, advirtió.

Por otro lado, brindó algunas recomendaciones para aquellas personas que se encuentren en la ciudad con distintas especies salvajes como el tucán y recordó que "nosotros, lo seres humanos, formamos parte del ambiente y no estamos separados de la naturaleza. Por eso es importante pensar qué podemos hacer en las ciudades para que sigan manteniendo una biodiversidad grande y podamos convivir con la fauna y la vegetación presentes en los entornos urbanos".
Es necesario poder planificar las ciudades teniendo en cuenta a todas las especies que viven en la zona porque la pérdida de biodiversidad implica mucho más que la desaparición de especies. “No es solo perder especies aisladas, sino también procesos ecosistémicos. Las especies nos brindan beneficios a los humanos y tenemos que entender que son muy importantes. Debemos conservar esos procesos, no solamente las especies”, sostuvo.
La investigadora también remarcó que la presencia de tucanes en la ciudad no debe interpretarse como una situación de emergencia. “Los tucanes no vienen porque estén perdidos. Vienen porque encuentran alimento. Por eso es importante no darles comida ni acostumbrarlos al contacto con las personas, ya que eso puede exponerlos a distintos peligros”, afirmó.

Para colaborar con el proyecto Tucanes en mi Jujuy, los vecinos pueden registrar sus observaciones mediante la aplicación utilizada por el equipo de investigación que se puede descargar en este enlace https://www.tucanesenmijujuy.com.ar/registro/
“Cada reporte que realiza la comunidad nos ayuda a conocer mejor dónde están los tucanes, cómo utilizan la ciudad y qué recursos encuentran en los distintos barrios”, explicó.
Finalmente, Haag recomendó promover el uso de especies nativas en jardines y espacios verdes urbanos. “Una alternativa muy interesante es el chal-chal, que produce frutos utilizados por la fauna local, no alcanza gran porte y no genera inconvenientes en las veredas. Incorporar plantas nativas es una manera concreta de favorecer la biodiversidad y fortalecer el vínculo entre la ciudad y los ecosistemas de la región”, concluyó.

