El Día Mundial del Radioaficionado se celebra cada 18 de abril para conmemorar la fundación de la Unión Internacional de Radioaficionados (IARU) en París en 1925. Esta fecha destaca el importante rol de los radioaficionados en la comunicación global, sobre todo en casos de emergencias y desastres naturales.
La Unión Internacional de Radioaficionados (IARU) es la federación mundial de organizaciones nacionales de radioaficionados. La IARU cuenta con más de 160 sociedades miembro en otros tantos países y territorios.
¿Cómo está organizada la IARU?
La Constitución de la IARU ha sido revisada varias veces. La Constitución actual fue adoptada en 1984 y modificada ligeramente en 1989. Reconoce a tres organizaciones regionales que representan las tres regiones radioeléctricas definidas por la UIT para la asignación de frecuencias. Cada organización regional es autónoma y opera de acuerdo con su propia Constitución.
Las tres regiones de la IARU están organizadas para reflejar, en líneas generales, la estructura de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y sus organizaciones regionales de telecomunicaciones relacionadas. Las regiones comprenden:
Región 1 de la IARU:
Europa, África, Oriente Medio y el norte de Asia.
Región 2 de la IARU:
América
Región 3 de la IARU:
Asia-Pacífico
¿Qué hace la IARU por los radioaficionados?
La IARU representa los intereses del Servicio de Radioaficionados en todo el mundo ante las organizaciones internacionales pertinentes, promoviendo los intereses de la radioafición y buscando proteger y mejorar sus privilegios en materia de espectro radioeléctrico.
¿Qué es un radioaficionado?
Un radioaficionado es una persona encargada de transmitir algún tipo de información utilizando para ello una emisora de radio y muchas veces a través de sus propios recursos, pero para llevarlo a cabo, necesita de una serie de permisos y credenciales que avalen su trabajo, además necesitará una autorización como radioaficionado y una licencia de estación.
El principal compromiso que tiene un radioaficionado en la sociedad es el de la comunicación. Su rol es la transmisión de mensajes, sobre todo cuando se trate de situaciones de emergencia y que pueda llegar a lugares mucho más distantes.
Por ejemplo, a la hora de ocurrir un movimiento sísmico de gran magnitud o cualquier desastre natural, es frecuente que las centrales telefónicas dejen de funcionar, es allí cuando las emisoras radiales y los radioaficionados locales cumplen un rol vital para brindar ayuda y salvar vidas.
Gracias a las distintas estaciones de radioaficionados que operan en todo el planeta, se ha podido colaborar en los casos de grandes catástrofes o inclusive en situaciones de guerra para salvaguardar a las víctimas, además de cooperar y coordinar con la distribución de insumos, medicamentos y ayuda humanitaria. Esto puede ser posible sólo con un equipo básico que incluye una fuente de energía, una antena y la radio.

