Durante este miércoles 7 de enero se realizaron 13 piquetes en Bolivia, en contra del decreto supremo 5503 implementado por el presidente Rodrigo Paz Pereira y que busca establecer medidas económicas para enfrentar la crisis, las protestas fueron lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB).

La movilización, denominada “Bolivia no se vende”, está integrada por al menos 2.500 personas, según una estimación de la Defensoría del Pueblo.

Roger Condorí, periodista de Radio Splendid de la Paz, Bolivia, brindó detalles en UNJu Diario sobre la marcha realizada por la Central Obrera Boliviana (COB) que llegó a la Paz y mantuvo reuniones con funcionarios del gobierno de  Rodrigo Paz.

Sobre el tema, Condorí aseguró: "Son más de 10 días de movilización pero hasta el momento, entendemos que se tiene un acercamiento del gobierno con la dirigencia de la Central Obrera Boliviana".

El lunes, dirigentes de la COB se retiraron de una reunión con el Gobierno y dejaron una propuesta por escrito, con la intención de reencauzar las negociaciones bajo nuevas condiciones.

La propuesta de los trabajadores básicamente consiste en derogar el decreto y reemplazarlo por una norma de alcance más limitado que incluya la reducción de la subvención a los combustibles y el incremento de los bonos sociales que han sido planteados por el Gobierno.

Con las protestas, se cumplen dos días de bloqueos en la capital boliviana, serían 13 cortes de ruta  en total, concentrados en el norte y el occidente del país.

Al ser consultado por alguna novedad de la reunión, Condorí destacó: "La reunión de acercamiento está siendo realizada en Palacio de Gobierno, en Casa Grande del Pueblo y todos estamos expectantes a la espera de saber qué conclusiones se tiene".

El Decreto Supremo 5503

El Decreto 5503, que rige desde el 17 de diciembre, estableció precios de 6,96 bolivianos (un dólar) por litro de gasolina especial, 11 bolivianos (1,58 dólares) para la gasolina premium y 9,80 bolivianos (1,40 dólares) para el diésel, entre otros, lo que supone aumentos de 86 % y del 162 % respecto a los costes subvencionados de estos combustibles que estuvieron vigentes por más de 20 años.