El 6 de julio fue designado como Día Mundial de las Zoonosis en conmemoración de la primera vacuna antirrábica aplicada en 1885 por el científico, Louis Pasteur, en un niño de 9 años.
Las Zoonosis son enfermedades infecciosas que se transmiten de forma natural de los animales al ser humano. La globalización, el crecimiento de la población, la urbanización, el cambio climático, la intensificación de la producción agrícola, así como el aumento de la actividad comercial y la movilización de personas, animales y sus productos han propiciado una mayor diseminación e incidencia de las enfermedades zoonóticas informa la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Cada 5 nuevas enfermedades humanas que surgen al año, 3 de ellas provienen de los animales.
La rabia sigue siendo una de las enfermedades zoonóticas que aún provoca casi 60.000 muertes al año en el mundo.
El organismo internacional señala que proteger la salud animal ayuda a preservar la salud humana.
Por este motivo, el 6 de julio es una jornada trascendental para recordar que la salud humana depende también de la salud animal y medioambiental.
Según la OPS, proteger la salud animal es un paso fundamental para la prevención y eliminación de las enfermedades transmitidas de animales a personas.
Un dato relevante a tener en cuenta: De los 1.415 patógenos humanos conocidos en el mundo, 61% son zoonóticos o de origen zoonótico. Estas patologías, informa la OPS, son responsables de al menos 2.400 millones de casos de enfermedades humanas y de 2,2 millones de muertes al año, sobre todo en las áreas más desfavorecidas del planeta.
Alrededor del 75% de las enfermedades infecciosas emergentes del ser humano tienen origen animal. Cada 5 nuevas enfermedades humanas que surgen al año, 3 de ellas provienen de los animales.
Por su parte, para la Sociedad Argentina de Infectología las zoonosis se transmiten por alimentos, el agua, vectores o por contacto directo con los animales o sus secreciones y productos derivados para consumo humano.
Principales medidas de prevención:
Higiene de manos y limpieza ambiental al entrar en contacto con animales o sus secreciones
Vacunación adecuada y oportuna de animales de compañía y de granja
Promoción de la salud y el bienestar animal en cada etapa de la vida
Cumplimiento de normativas agrícolas y ganaderas
Tenencia responsable de mascotas
Vigilancia y detección temprana de “casos” e identificación y control de brotes
Educación y capacitación continua
Vigilancia epidemiológica conjunta

