Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial de los Océanos instituido por la Organización de las Naciones Unidas con el fin de concientizar acerca del valor de los recursos y animales marinos para la preservación de la vida en el planeta.
Los océanos y mares hacen de nuestro planeta un lugar habitable: producen la mitad del oxígeno que respiramos y albergan el 80 % de la variedad conocida de organismos vivos, proporcionando gran parte de nuestro alimento. Los océanos y mares son el regulador del clima en la Tierra, tanto de las variaciones naturales como de las producidas por nuestras acciones humanas.
Las Naciones Unidas señala que "el Día Mundial de los Océanos recuerda a todos su importante papel en la vida cotidiana. Son los pulmones de nuestro planeta, una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte fundamental de la biosfera".
Y agrega: "El propósito del Día es informar sobre el impacto de los humanos en el océano, desarrollar un movimiento mundial de apoyo y unir a la población en un proyecto para la gestión sostenible de nuestros mares".
Para tener en cuenta:
*Los océanos producen al menos el 50% del oxígeno de nuestro Planeta
*Los océanos absorben alrededor del 30% del dióxido de carbono producido por los humanos, amortiguando los impactos del calentamiento global.
*Los océanos son clave en nuestra economía ya que se estima que 40 millones de personas trabajaran en industrias relacionadas con los mismos para el año 2030
Por su parte, el portal argentina.gob.ar revela que al igual que las plantas son el alimento primario del ecosistema terrestre, el fitoplancton es el productor primario en el mar. El fitoplancton es un grupo de microorganismos con un rol crucial en el océano. El fitoplancton realiza fotosíntesis para obtener energía del sol y con dicha energía sustenta al resto de la red alimenticia marina.
El fitoplancton sirve de alimento al zooplancton, que son animales muy pequeños, los cuales a su vez son consumidos por peces pequeños, y que sirven de alimento a otros de mayor tamaño como la merluza u otros depredadores, siendo el ser humano muchas veces el último eslabón en este red alimentaria.

