La histórica empresa de neumáticos FATE anunció el cierre definitivo de su planta industrial ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de la totalidad de su personal, integrado por más de 900 trabajadores. La firma comunicó que avanzará con un proceso de liquidación ordenada del negocio e indemnizará a sus empleados conforme a la legislación vigente.
La compañía, fabricante de neumáticos de capitales nacionales en el país, informó que no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis, sino de un cese total de operaciones. Según indicaron desde el directorio, también se cancelarán compromisos con proveedores, bancos y acreedores.
En un comunicado oficial, la empresa sostuvo que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, en referencia al escenario de apertura comercial y mayor competencia de productos importados.
La fábrica funcionaba en un predio de 40 hectáreas con más de 157 mil metros cuadrados cubiertos y tenía capacidad para producir más de cinco millones de cubiertas por año. Su clausura representa uno de los cierres industriales más relevantes de los últimos años por su magnitud e impacto laboral.
Fate —acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas— fue fundada en 1940 y se consolidó como pionera en la producción de neumáticos radiales en el país, con presencia exportadora en mercados de Europa, Estados Unidos y América Latina.
El grupo empresario es controlado por la familia Madanes Quintanilla. Su presidente, Javier Madanes Quintanilla, también encabeza Aluar, principal productora de aluminio del país.
El cierre se da en un contexto de fuerte crecimiento de las importaciones de neumáticos, especialmente desde Asia. Informes sectoriales señalan que entre 2023 y 2025 las compras externas aumentaron cerca de 35%, mientras las internas registraron caídas superiores al 40%. En paralelo, el empleo en la actividad se redujo en miles de puestos.
En mayo de 2024 la empresa había concretado casi un centenar de despidos y advertido sobre una sostenida pérdida de competitividad exportadora. Entre los factores señalados figuraban la presión impositiva, los costos laborales, las restricciones cambiarias, los problemas de infraestructura y la conflictividad gremial.
Desde la Unión Industrial Argentina advirtieron sobre la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo industriales desde 2023 y reclamaron medidas orientadas a mejorar la competitividad y reducir la carga fiscal del sector productivo.
Por el momento no se definió el destino del predio industrial de San Fernando.

