Con 137 votos afirmativos, 111 negativos y 3 abstenciones, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó esta madrugada el proyecto de reforma a la Ley de Glaciares. El oficialismo contó con el apoyo del PRO, la UCR, fuerzas provinciales y legisladores de distritos mineros.
La nueva norma plantea que la protección de glaciares y ambientes periglaciales dependa principalmente de su función hídrica y serán representantes de las provincias quienes definan qué cuerpos de hielo, escombro y ambientes periglaciales quedan protegidos, redefiniendo los límites de protección ambiental para habilitar explotaciones mineras en áreas anteriormente restringidas.
De este modo, la reforma delega en las provincias la facultad de realizar estudios de impacto, restando centralidad al Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales que realizó el inventario de glaciares y que cuenta con personas calificadas para este tipo de evaluaciones.
Además, antes de abordar el eje ambiental, tambien hubieron intentos de la oposición de interpelar a distintos funcionarios, pero fueron bloqueados por el bloque oficialista. Así, fracasaron las mociones para repudiar la quita de acreditaciones a la prensa y los pedidos de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Asimismo, el bloque de LLA, con el PRO y la UCR, impidieron el tratamiento de proyectos vinculados al caso Libra, que buscaban citar al Congreso tanto a Adorni como a Karina Milei para dar explicaciones sobre la presunta estafa de la criptomoneda que involucra al entorno presidencial.
Mientras se debatía la reforma, cientos de ciudadanos se movilizaron afuera del Congreso bajo el lema "La Ley de Glaciares no se toca", adviertiendo que los cambios propuestos ponen en peligro a 7 millones de personas y a 36 cuencas hídricas consideradas vitales para la vida en distintas regiones del país.

