Las principales petroleras del país acordaron mantener sin cambios los valores de naftas y gasoil, mientras que el Gobierno postergó la actualización de impuestos. El objetivo es evitar que el aumento del barril se traslade de forma inmediata a los surtidores e influya de forma directa en los datos de inflación.

Las principales empresas petroleras que operan en Argentina resolvieron sostener sin modificaciones los precios de los combustibles por al menos 45 días, en línea con una estrategia impulsada por YPF para contener el impacto de la suba internacional del petróleo, informó la agencia NA. 


La medida, vigente desde el miércoles 1 de abril y con alcance nacional, se da en un contexto de volatilidad en el mercado energético y caída de la demanda. Como parte del acuerdo, las operaciones internas tomarán como referencia el valor del crudo de marzo. Esto implica que, aunque el petróleo se comercialice a precios internacionales actuales, las refinadoras abonarán valores previos, mientras que la diferencia se compensará más adelante.


El objetivo es evitar que el aumento del barril se traslade de forma inmediata a los surtidores y en el incremento de la inflación. El entendimiento involucra a productores, refinadoras y empresas integradas, y será revisado una vez concluido el plazo inicial, a mediados de mayo.


En paralelo, el Gobierno decidió postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, medida formalizada mediante el Decreto 217/2026, publicado en el Boletín Oficial, con el argumento de sostener el crecimiento de la economía dentro de un sendero fiscal sostenible y evitar una presión adicional sobre los precios.