La Dra. María Alejandra Giménez fue promovida a la categoría de Investigadora Independiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), un reconocimiento que consolida años de trayectoria científica, formación de recursos humanos y liderazgo de proyectos vinculados al desarrollo de alimentos con impacto regional. Actualmente se desempeña en el Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Tecnologías y Desarrollo Social para el NOA (CIITED, CONICET - UNJu)

Licenciada y Doctora en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, formación que realizó íntegramente en la Universidad Nacional de Jujuy. “Todo este recorrido lo hice acá, en la Facultad de Ingeniería. No me tuve que ir de mi provincia, salvo para realizar cursos de especialización”, expresó.

Su interés por la investigación surgió durante la escuela secundaria, cuando comenzó a participar en un club de ciencia impulsado por una docente. Más tarde, una materia vinculada a los procesos de elaboración de alimentos despertó definitivamente su vocación. “Ahí creo que nació realmente mi interés por la investigación y por las ciencias”, recordó.

Ingresó como becaria en 2006 y culminó su doctorado en 2011. Desde entonces, su carrera científica no se detuvo: atravesó las etapas de becaria doctoral y postdoctoral hasta incorporarse a la Carrera del Investigador Científico. Entre los principales desafíos de su trayectoria señaló la conciliación entre la investigación y la maternidad. “Llevar adelante la casa y dedicarme a la investigación fue mi mayor desafío. La investigación no termina cuando salís del laboratorio; continúa en reuniones, con becarios, leyendo, escribiendo”, explicó.

Actualmente, su línea de investigación se centra en transformar cereales, leguminosas y granos andinos en alimentos e ingredientes con mayor valor nutricional y funcional. Su equipo trabaja en el desarrollo de masas con ingredientes no convencionales como quinoa, amaranto, haba y maíces pigmentados. También avanzan en la elaboración de un postre formulado con estos cultivos y en el estudio de proteínas alternativas provenientes de haba y poroto.

Uno de los logros más destacados de su carrera fue el desarrollo de fideos aptos para personas celíacas surgidos de su tesis doctoral, hoy comercializados. “Me da orgullo ver ese producto, porque lleva todo el esfuerzo y el tiempo dedicado a entender por qué suceden las cosas”, afirmó.

La categoría de Investigadora Independiente implica una evaluación rigurosa de producción científica, dirección de recursos humanos y liderazgo de proyectos. Para Giménez, el reconocimiento representa un paso clave dentro de su carrera. “Es un orgullo. Significa que el trabajo sostenido y la constancia valen la pena”, señaló.

Finalmente, dejó un mensaje para quienes desean iniciarse en el camino científico: “La curiosidad es un valor. Hay que animarse a preguntar, intentar y no dejar que nadie limite nuestros sueños”.