Axel Samuel Goyochea y Franco Gabriel Sosa obtuvieron el título de Ingenieros Industriales con un proyecto que propone optimizar la gestión del mantenimiento en una empresa jujeña, integrando herramientas técnicas, planificación y un cambio de cultura organizacional.

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Jujuy continúa formando profesionales comprometidos con el desarrollo productivo de la región. En esta oportunidad, los flamantes ingenieros industriales, culminaron su formación universitaria tras defender su Proyecto Final de Grado titulado "Propuesta de implementación de un sistema de mantenimiento en la planta de corrugado ante la incorporación de nueva maquinaria en una empresa de fabricación e impresión de cajas de cartón corrugado en Río Blanco, Palpalá, Jujuy", obteniendo la calificación de 10 (Sobresaliente), el 3 de julio del presente año.

El trabajo fue dirigido por el Ing. Mauricio José Navarro y evaluado por un tribunal integrado por la Esp. Ing. Teresa Antequera, la Esp. Ing. Margarita Ivanovich y el Ing. Gustavo Rubén Solís.

Una propuesta nacida desde la experiencia laboral

El proyecto surgió a partir de una necesidad concreta detectada en la empresa Exincor, dedicada a la fabricación e impresión de cajas de cartón corrugado, donde ambos desarrollan sus actividades profesionales.

"Nuestra propuesta se denominó una propuesta de implementación de un sistema de mantenimiento en la planta de corrugado. El impacto es muy grande, porque pasamos de un mantenimiento reactivo a un sistema basado en mantenimiento planificado y preventivo, cuantificando además el impacto económico directo para la empresa", explicó Franco Sosa.

La incorporación de nueva maquinaria evidenció la necesidad de transformar la manera en que se gestiona el mantenimiento. Hasta ese momento predominaba una metodología correctiva, basada en reaccionar frente a las fallas una vez ocurridas.

"Casualmente los dos comenzamos a trabajar en Exincor y ese fue el principal motivo para elegir este tema. Detectamos que el mantenimiento era el área más debilitada y consideramos que, apuntando a ese foco, podíamos ayudar bastante a la empresa que tanto nos brindó", comentó Axel Goyochea. Así mismo, recordó: "Personalmente, al estar trabajando allí, fue un desafío que nos propusimos junto con la gerencia”.

Mucho más que mantenimiento: cambiar una cultura

Aunque el proyecto presenta un fuerte desarrollo técnico, ambos coinciden en que su verdadero valor radica en el cambio cultural que propone.

"Lo cultural es transversal a todas las propuestas que presentamos. Al fin y al cabo, las empresas están conformadas por personas y es importante trabajar con ellas, que detecten el cambio y comprendan que la mejora es para el bien de toda la organización", señalaron.

El nuevo sistema plantea abandonar la lógica de "apagar incendios", característica del mantenimiento reactivo, para avanzar hacia una planificación preventiva, con procedimientos estandarizados y una participación activa de quienes operan las máquinas. "En un cambio tan grande como pasar de un mantenimiento netamente reactivo a uno planificado, realmente es lo cultural lo que sostiene lo metodológico", afirmaron.

La propuesta contempla tres grandes pilares: mantenimiento preventivo, inspecciones periódicas y mantenimiento autónomo, incorporando además herramientas digitales para registrar información, listas de verificación, indicadores de desempeño y metodologías como TPM (Mantenimiento Productivo Total) y MTBF (Tiempo Medio Entre Fallas).

Como resultado, el sistema permite disminuir las pérdidas económicas ocasionadas por paradas no programadas, incrementar la confiabilidad de los equipos y fortalecer la coordinación entre producción y mantenimiento.

Sin embargo, los autores remarcan que la sostenibilidad del proyecto dependerá del compromiso permanente de la organización para consolidar una verdadera cultura de mantenimiento y mejora continua.

Elección por la Ingeniería Industrial y una amistad que comenzó antes de la universidad

Compañeros desde la Escuela de Minas “Horacio Carrillo”, ambos decidieron continuar juntos el camino de la Ingeniería Industrial, compartiendo materias, proyectos, congresos y finalmente el desarrollo de su tesis.

Franco recordó que la elección de la carrera estuvo influenciada por la formación técnica recibida durante el secundario.

"Estaba entre Ingeniería de Minas e Ingeniería Industrial, pero finalmente elegí Industrial porque considero que brinda un panorama mucho más amplio del ámbito laboral y del conocimiento. La verdad es que no me arrepiento para nada. Estoy orgulloso de mi carrera y muy feliz de trabajar en lo que estudié."

El flamante ingeniero también destacó el apoyo permanente de su familia: "Este logro no es solamente mío; también pertenece a mi familia, que siempre me acompañó. Además, soy el primer profesional de mi familia y eso me llena de orgullo. También quiero enviar un saludo muy especial a mi abuela, que ya no está conmigo, pero sé que estaría muy orgullosa."

Por su parte, Axel compartió una motivación profundamente ligada a su historia familiar.

"Al igual que Franco, mi abuelo Ramón ya no pudo llegar a verme recibir, pero sé que está orgulloso. Él siempre fue una inspiración."

El ingeniero explicó que una de sus mayores motivaciones fue convertirse en un ejemplo para sus hermanos y sus primos.

"Yo soy el hermano mayor y también el mayor de mis primos. Lo que me motivó fue dar el ejemplo, demostrarles que sí se puede llegar a ser profesional. Antes no había un ingeniero en la familia y quizás parecía algo imposible. Hoy quiero demostrarles que todo es posible y que la educación es la herramienta más valiosa de la vida."

Con esa misma convicción invitó a quienes están comenzando sus estudios universitarios a apostar por esta profesión. "Es una carrera que te brinda un panorama enorme y un enfoque sistémico que termina siendo aplicable a todos los aspectos de la vida."

Una formación que trasciende las aulas

Durante toda la carrera, Axel y Franco no limitaron su paso por la Facultad únicamente al cursado de materias, ya que participaron activamente en congresos, actividades académicas y espacios de representación estudiantil, siendo protagonistas de la organización del XXII Congreso Argentino de Estudiantes de Ingeniería Industrial y Carreras Afines (CAEII) realizado en agosto de 2024 en la Facultad de Ingeniería de la UNJu.

"Siempre estuvimos muy metidos en las actividades de la Facultad. Coordinar el CAEII fue una experiencia increíble. Todo ese desarrollo extracurricular nos abrió muchísimas puertas, nos permitió conocer grandes personas y generar amistades que hoy forman parte de nuestro crecimiento profesional", recordó Franco.

Axel agregó que la vinculación entre la universidad y el sector productivo resulta fundamental para la formación de los futuros ingenieros. "Nos sentimos muy orgullosos de haber asumido ese desafío. Tuvo un impacto muy positivo para los estudiantes y para todo lo que vino después."

Ambos también aprovecharon la oportunidad para agradecer el acompañamiento institucional recibido durante esos años. "Queremos agradecer al Decano por el acompañamiento tanto durante la organización del Congreso como durante nuestra tesis. Su apoyo fue realmente muy importante para nosotros."

Asimismo, reconocieron el trabajo del director del proyecto, de los docentes evaluadores y de todo el personal de Exincor que colaboró durante el desarrollo de la investigación. "Sin el acompañamiento de la empresa, de los ingenieros, del equipo de mantenimiento y de todos quienes compartieron su experiencia, este trabajo no hubiera sido posible."

La experiencia laboral: aplicar la ingeniería desde la universidad

Además de su formación académica, ambos ingenieros comenzaron a vincularse con el ámbito industrial durante los últimos años de la carrera, experiencia que les permitió poner en práctica los conocimientos adquiridos en las aulas y consolidar su perfil profesional.

Franco Sosa explicó que durante gran parte de la carrera pudo dedicarse exclusivamente al estudio gracias al apoyo de su familia. Ya en la etapa final de su formación comenzaron a surgir oportunidades laborales. Su primera experiencia fue como responsable de Producción en Hilandería Warmi, donde permaneció durante un año. "Fue mi primer trabajo dentro del entorno industrial y pude aplicar muchas de las herramientas que aprendí durante la carrera. Fue una experiencia muy enriquecedora."

Posteriormente ingresó a Exincor como analista de mantenimiento, ámbito donde nació el proyecto que finalmente se convertiría en su tesis de grado.

Axel Goyochea, por su parte, relató que comenzó a trabajar en Exincor hace aproximadamente dos años. "Primero ingresé como analista comercial y posteriormente, gracias a mi desempeño, pasé a responsable de Compras y Logística."

Ambos aprovecharon para agradecer especialmente a quienes acompañaron el desarrollo del proyecto dentro de la empresa.

Mirar hacia adelante

Luego de obtener el tan esperado título universitario, ambos coinciden en que el camino recién comienza. Franco Sosa ya proyecta una nueva etapa profesional en Buenos Aires.

"Tomé la decisión de irme a vivir a Buenos Aires para buscar nuevos desafíos, trabajar en empresas de mayor escala y seguir profesionalizándome. Quiero hacer un posgrado, una maestría. Creo que uno no debe quedarse únicamente con el título de ingeniero industrial; siempre hay que seguir estudiando, capacitándose y recorriendo nuevos caminos."

Axel Goyochea, en cambio, proyecta consolidar su desarrollo dentro de la empresa donde actualmente trabaja.

"En el corto y mediano plazo quiero seguir creciendo dentro de la organización y continuar capacitándome. Seguramente haré una especialización o una maestría. Siempre tuve presente la filosofía de la mejora continua y creo que eso también debe aplicarse al crecimiento profesional."

Los desafíos de los nuevos profesionales y un mensaje para quienes comienzan

Durante la entrevista, ambos coincidieron en que la formación técnica que brinda la Facultad resulta fundamental, aunque consideraron que el mundo laboral también demanda otras competencias. Para Franco, uno de los principales desafíos está relacionado con las habilidades blandas.

"La facultad nos forma técnicamente de una manera excelente, pero cuando uno ingresa al ámbito laboral descubre la importancia de la comunicación, del liderazgo y de saber conducir equipos de trabajo. El día de mañana vamos a tener personas a cargo y debemos aprender a trabajar con ellas."

Por ello dejó un mensaje para los actuales estudiantes. "Les diría que no tengan miedo de participar en clase, de preguntar, de hablar en público. La universidad es el mejor lugar para desarrollar esas herramientas que después serán fundamentales en la vida profesional."

Axel compartió plenamente esa mirada. "La primera barrera que encuentra un joven profesional cuando llega a una organización es comprender que las empresas están formadas por personas. Saber comunicarse y generar buenos vínculos es tan importante como cualquier conocimiento técnico."

También alentó a los estudiantes a involucrarse en actividades extracurriculares.

"Participen en congresos, asociaciones estudiantiles, proyectos y eventos. Tal vez no formen parte de la currícula obligatoria, pero fortalecen muchísimo la comunicación, el liderazgo y la capacidad de trabajar en equipo. Además, esos compañeros que hoy conocen en la Facultad mañana serán colegas con quienes compartirán el ejercicio profesional."

Tras años de estudio y experiencias compartidas, ambos ingenieros definieron con sus propias palabras el significado de la profesión que eligieron.

Para el Ing. Franco, la Ingeniería Industrial representa una disciplina capaz de integrar y optimizar todos los procesos de una organización.

"La ingeniería industrial busca que los procesos funcionen de la manera más eficiente posible. Abarca producción, logística, mantenimiento, cadena de suministro y muchas otras áreas. Esa amplitud hace que sea una carrera muy completa y con enormes oportunidades laborales." Por ello invitó a quienes están pensando en seguir este camino: "Si les gustan los desafíos y el aprendizaje permanente, que se animen. Es una carrera hermosa que abre muchísimas puertas."

El Ing. Axel eligió una definición que, según contó, escuchó durante su formación universitaria y que marcó su manera de entender la profesión. "La Ingeniería Industrial es un océano con cinco centímetros de profundidad. Y lejos de ser algo negativo, eso refleja la enorme visión sistémica que brinda la carrera. Nos enseña a comprender cómo interactúan todos los procesos dentro de una organización y esa forma de pensar termina siendo aplicable a todos los aspectos de la vida." Finalmente, dejó un mensaje dirigido a quienes recién comienzan: "Que se animen, que sean disciplinados y constantes. Esta carrera no solamente forma ingenieros; también transforma la manera de pensar, de resolver problemas y de enfrentar los desafíos cotidianos." Desde la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Jujuy felicitamos a los ingenieros Axel Samuel Goyochea y Franco Gabriel Sosa por este importante logro académico. Les deseamos el mayor de los éxitos en esta nueva etapa profesional y celebramos con orgullo un nuevo aporte de nuestros egresados al crecimiento de la ingeniería y de la provincia de Jujuy.

Fuente: Prensa Facultad de Ingeniería (enlace)