Las celebraciones de fin de año suelen estar acompañadas de abundantes comidas y bebidas. Para evitar excesos y cuidar la salud, especialistas en nutrición recomiendan mantener hábitos equilibrados que permitan disfrutar sin riesgos de intoxicaciones ni complicaciones digestivas o cardiovasculares.
Antes de los festejos
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Evitar ayunos prolongados: llegar con hambre intensa a la cena favorece el consumo excesivo.
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Incorporar verduras y frutas en las comidas previas para asegurar fibra, vitaminas y minerales.
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Mantener una correcta hidratación con agua segura, especialmente en días de altas temperaturas.
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Planificación previa: organizar el menú y la lista de compras con anticipación ayuda a evitar excesos.
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Hidratación: priorizar agua segura frente a bebidas azucaradas o alcohólicas.
Durante las reuniones
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Priorizar preparaciones caseras elaboradas con alimentos frescos y naturales.
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Servir platos balanceados: la mitad del plato con verduras, un cuarto con proteínas (carnes magras, pescado, huevo o queso descremado) y el cuarto restante con cereales integrales como arroz, fideos o quinoa.
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Moderar el consumo de bebidas alcohólicas, reservándolas para el brindis.
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Limitar golosinas, productos de copetín y amasados de pastelería, que suelen aportar exceso de grasas y azúcares.
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Elegir postres livianos como frutas frescas, ensaladas de frutas o gelatina.
- Porciones moderadas: disfrutar de lo que gusta en cantidades pequeñas, evitando repetir platos.
Después de las fiestas
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Retomar la alimentación habitual con verduras, frutas, lácteos y carnes magras.
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Asegurar al menos cinco porciones diarias de frutas y verduras.
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Mantener la hidratación con ocho vasos de agua segura a lo largo del día.
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Evitar el “recalentado” excesivo de comidas con alto contenido graso, que puede favorecer malestares digestivos.
Para recordar
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Una vida activa y una alimentación equilibrada ayudan a prevenir enfermedades crónicas.
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Reducir el consumo de sal contribuye a evitar hipertensión y problemas renales.
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Cocinar las carnes hasta que no queden partes rojas en su interior previene enfermedades transmitidas por alimentos
Recetas saludables
Ensalada de quinoa con verduras de estación y semillas de calabaza
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Ingredientes: quinoa, zanahoria, tomate, cebolla morada.
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Preparación: cocinar la quinoa, mezclar con verduras frescas en cubos y zanahoria rallada. Aliñar con aceite y limón.
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Beneficio: fuente de proteínas vegetales y fibra.
Ensalada de mote con verduras y queso de cabra
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Ingredientes: mote de maíz, zanahoria rallada, tomate, pimiento verde, queso de cabra.
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Preparación: hervir el mote, mezclar con verduras frescas y cubos de queso. Condimentar con aceite y hierbas.
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Beneficio: aporta carbohidratos complejos y proteínas, con sabor tradicional jujeño.
. Brochetas de carne con verduras
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Ingredientes: carne de vaca, pollo o llama en cubos, pimientos de colores, cebolla morada, zucchini, tomate cherry.
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Preparación: armar brochetas alternando carne y verduras, condimentar con hierbas (orégano, perejil, ají molido) y cocinar a la parrilla o al horno.
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Beneficio: menos grasa que un asado tradicional, más fibra y vitaminas gracias a las verduras.
Carne al horno con papas andinas y ensalada fresca
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Ingredientes: corte de carne vacuna a elección, preferentemente magro, papas andinas (papa morada, oca, papalisa), zanahoria, cebolla, ensalada de hojas verdes con tomate y palta.
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Preparación: hornear la carne junto a las papas y verduras en rodajas, con poco aceite. Servir acompañado de ensalada fresca.
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Beneficio: combina proteínas animales con tubérculos locales ricos en antioxidantes y ensalada para aligerar el plato.
Tacos de carne desmechada con quinoa
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Ingredientes: carne de vaca o cabra desmechada, tortillas de harina integral, quinoa cocida, lechuga, tomate, cebolla, salsa de ají y limón.
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Preparación: rellenar las tortillas con carne, quinoa y verduras frescas. Agregar salsa liviana de ají y limón.
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Beneficio: mezcla tradición con quinoa, que aporta proteínas vegetales y fibra.

