En diálogo con UNJu Radio 92.9, la Licenciada en Obstetricia Gisela Chacón brindó información sobre los cuidados, signos de alarma y controles necesarios durante el embarazo.

Asimismo, explicó que su tarea comprende el acompañamiento y la atención integral de la salud de la mujer durante el embarazo, el parto, el posparto y el puerperio, además de tareas vinculadas a la prevención y la planificación familiar.

(Licenciada en Obstetricia Gisela Chacón)



Cuidados durante el embarazo: 

La Licenciada destacó la importancia de mantener una alimentación equilibrada durante el embarazo. señaló no es necesario “comer por dos”, sino consumir los alimentos que el cuerpo requiere, recomendando en lo posible, realizar seis comidas diarias.

Incorporar alimentos ricos en hierro y calcio, y de manera adecuada hidratación a lo largo del día, ya que el consumo suficiente de agua es fundamental para la salud materna y contribuye a mantener el líquido amniótico, encargado de rodear y proteger al bebe.

Signos de alarma:

Entre los principales signos de alarma se encuentran la pérdida de sangre o líquido por la vagina; mareos o dolor de cabeza persistentes; endurecimiento del vientre acompañado de dolor; hinchazón de una o ambas piernas por encima de los tobillos; fiebre alta, superior a los 38°C; y vómitos persistentes.

Antes la aparición de cualquiera de estos síntomas, o en el caso de haber sufrido un golpe o caída, se recomienda realizar una consulta inmediata en el centro de salud u hospital más cercano.

Controles durante el embarazo:

En este sentido, se refirió a una serie de estudios que se realizan para evaluar la salud de la madre y del bebe en gestación. 

En embarazos considerados saludables, los controles se efectúan una vez al mes; a partir de la semana 36, la frecuencia aumenta a dos controles mensuales.

En cambio, las personas gestantes con una condición médica previa- como diabetes, hipertensión u obesidad- son consideradas de alto riesgo y requieren controles cada 15 días. A esta categoría también se suman los problemas de salud que pueden surgir durante la gestación como la diabetes gestacional o la preeclampsia, los embarazos múltiples (mellizos, etc.), la gran multípara (mujeres que han tenido cinco o más partos) y la edad (menores de 17 y mayores de 35 años); en el embarazo adolescente el cuerpo de la madre no está completamente desarrollado, lo que aumenta complicaciones como preeclampsia, parto prematuro y bajo peso al nacer para el bebé y en un embarazo después de los 35 años, los controles son más rigurosos, incluyendo ecografías frecuentes, detección temprana de diabetes gestacional y preeclampsia, pruebas genéticas para anomalías cromosómicas (como el Síndrome de Down), monitoreo de la presión arterial y el bienestar fetal.

En los embarazos de riesgo se prioriza la salud de la madre, teniendo en cuenta si tiene hijos; de no ser así, la decisión queda en manos de la mujer.

Gisela Chacón, específico que desde el sector público se promueve evitar la cesaría en los casos que no resulta necesaria, priorizando el parto vaginal, explicó que la cesaría se reserva para casos de riesgo o complicaciones durante el nacimiento.

Por último, la licenciada Chacón afirmó que actualmente se registra una baja proporción de embarazos de alto riesgo y de embarazo adolescente, y remarcó la importancia de la planificación del embarazo y del acceso a métodos anticonceptivos.