La CONAE y la NASA firmaron recientemente un acuerdo que formalizó la incorporación del microsatélite nacional ATENEA como carga útil en la misión tripulada Artemis II de la NASA en el primer viaje tripulado hacia la Luna en más de 50 años.

El microsatélite fue desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) junto con la  la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A., y fue seleccionado por la NASA para integrarse a la misión prevista para este 2026.

Atenea es un CubeSat de clase 12U (30 x 20 x 20 cm) que viajará a bordo del poderoso cohete SLS desde el Centro Espacial Kennedy como parte del despliegue de cargas útiles que acompañarán a la nave Orion en su vuelo alrededor de la Luna.

Aunque es pequeño, Atenea cumple un papel muy importante: probar nuevas tecnologías que servirán para futuras misiones espaciales.

Entre sus tareas principales, el satélite:

  • Medirá la radiación en el espacio, tanto cerca de la Tierra como en zonas más lejanas. Esto permitirá saber qué tan bien funcionan los materiales que protegen a astronautas y equipos frente a la radiación espacial.

  • Probará nuevos sensores electrónicos de alta sensibilidad, capaces de detectar luz y señales muy débiles. Estos dispositivos pueden usarse en comunicaciones espaciales, cámaras, pantallas y distintos instrumentos científicos.

  • Recopilará datos de posicionamiento GPS incluso más allá de donde normalmente funcionan los satélites de navegación, algo clave para mejorar la orientación y las maniobras de futuras naves en viajes largos.

  • Evaluará sistemas de comunicación a grandes distancias, necesarios para mantener contacto con misiones que viajen a la Luna o a destinos más lejanos.

De este modo Atenea actúa como un laboratorio en miniatura en el espacio. Su misión es probar y validar tecnologías que hoy están en desarrollo, para que mañana puedan utilizarse de manera segura y confiable en misiones espaciales más complejas.


“Esta misión es un hito para nuestro país por dos motivos: poder formar parte de una misión tripulada a la Luna y trabajar de manera conjunta con otras universidades nacionales bajo la coordinación de la CONAE”, señaló Gabriel Sanca, investigador de la UNSAM, director de la carrera de Ingeniería Electrónica y parte del equipo que trabajó en Atenea. 

Será la primera vez desde la misión del Apolo 17 (1972), que astronautas orbitarán nuestro satélite natural.

Antecedentes: Artemis I

La misión Artemis I, sin tripulación, fue lanzada con éxito en 2022. Sirvió como prueba integral del cohete SLS y de la nave Orion, orbitando la Luna durante 25 días antes de regresar a la Tierra. Con esa validación completada, la NASA aprobó la siguiente etapa: Artemis II, que llevará astronautas en un viaje de ida y vuelta alrededor de la Luna. Será el preludio del aterrizaje lunar que se concretará en Artemis III.

Se puede seguir la cuenta regresiva para el lanzamiento previsto para inicios de febrero en este enlace Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) – Sitio oficial