La NASA informó que su misión SPHEREx logró cartografiar hielo interestelar en la Vía Láctea a una escala sin precedentes. Este hielo, presente en enormes nubes de gas y polvo donde densos cúmulos de materia colapsan bajo la gravedad, dando origen a las estrellas, se extiende por regiones de más de 600 años luz.
Uno de los objetivos principales de SPHEREx es analizar la composición química de estos hielos a gran escala. El estudio, publicado en The Astrophysical Journal, señala que los hielos contienen moléculas como agua, dióxido y monóxido de carbono, fundamentales para la formación de la vida. Además, se cree que gran parte del agua del universo, incluida la de los océanos terrestres, se originó en estos entornos.
Uno de los coautores del estudio, Phil Korngut, explicó que “estos grandes complejos helados son como ‘glaciares interestelares’ que podrían proporcionar un suministro masivo de agua a los nuevos sistemas solares que nazcan en la región”. En ese sentido, agregó: “Es una idea fascinante pensar que estamos ante un mapa de material que podría caer sobre planetas nacientes y, potencialmente, sustentar la vida en el futuro”.
Este avance es significativo porque, a diferencia de telescopios anteriores como el James Webb Space Telescope o Spitzer Space Telescope, SPHEREx permite observar la distribución de estos hielos en toda la galaxia con un nivel de detalle nunca antes alcanzado.

