Gremios docentes y nodocentes universitarios retoman esta semana las medidas de fuerza luego de la imponente Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo, exigiendo el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, que ya lleva siete meses sin ser aplicada.
En este sentido, ADIUNJu convocó a un paro para la semana del 26 al 30 de mayo “frente a un gobierno que continúa sin dar respuestas a las demandas salariales y presupuestarias”. La medida nacional estará acompañada por acciones de visibilización y protesta en todo el país. Desde el gremio adelantaron además que, en ese marco, se dará “el debate que nos llevará a resolver las medidas para el cierre del cuatrimestre y el inicio del segundo semestre”.
Por su parte, FATUN, el gremio que nuclea a los trabajadores nodocentes de las universidades nacionales, anunció paros totales para los días 29 de mayo y 3 y 4 de junio. “El colectivo nodocente volverá a visibilizar de cara a la sociedad argentina la crisis que atraviesa el sistema universitario argentino y la urgente necesidad de recomponer el presupuesto a través de la aplicación definitiva de la Ley de Financiamiento Universitario”, señalaron en un comunicado.
En tanto, UTDUJ, gremio de base de FEDUN, informó que este martes mantendrá una reunión plenaria para definir cómo se retomarán las medidas de fuerza y difundió un informe sobre la situación del sistema universitario argentino.
El documento, elaborado por la CIICTI y FEDUN, advierte un fuerte deterioro del sistema universitario, científico y tecnológico. Entre los principales datos, señala que los salarios universitarios acumulan 18 meses consecutivos de caída y perdieron un 34,2% de poder adquisitivo desde noviembre de 2023. Además, sostiene que para recuperar el nivel salarial de ese momento los sueldos deberían incrementarse un 52,1%.
El informe también indica que el presupuesto universitario sufrirá en 2026 una caída real del 16,9%, acumulando un retroceso del 37,3% en los últimos tres años. En paralelo, advierte sobre el deterioro del financiamiento educativo y científico, con recortes que también impactan en organismos como el CONICET y en el funcionamiento general de las universidades nacionales.

