La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Tierra (UTT) presentó “La Soberana”, una nueva marca de yerba mate agroecológica producida por familias campesinas organizadas. La iniciativa busca integrar distintas etapas de la cadena productiva, desde el cultivo hasta la comercialización, con el objetivo de mejorar los ingresos de los productores y ampliar los canales de venta directa.
El lanzamiento de la nueva marca se produce en medio de un conflicto en el sector yerbatero de Misiones donde productores y organizaciones vienen reclamando mejoras en el precio de la materia prima y advierten que los valores actuales se encuentran por debajo de los costos de producción.
Según estimaciones difundidas por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), producir un kilo de hoja verde tiene un costo cercano a los 460 o 470 pesos. Sin embargo, en el mercado los productores reciben entre 180 y 300 pesos por kilo, lo que genera dificultades para sostener la actividad.
La situación se complejizó luego de los cambios regulatorios introducidos por el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 o Ley Bases, que modificaron el rol del INYM y limitaron su capacidad para fijar precios de referencia en la cadena productiva.
Ante este escenario, distintos sectores de la producción han advertido que si no se alcanza un acuerdo para mejorar el valor de la hoja verde, podría registrarse una paralización de la cosecha e incluso problemas de abastecimiento en el mercado.
En este contexto, iniciativas como La Soberana se presentan como una alternativa de organización productiva que busca fortalecer la participación de los pequeños productores en la cadena de valor, en un mercado históricamente concentrado en grandes empresas de la industria yerbatera.
De acuerdo con Nahuel Levaggi, coordinador nacional de la UTT, el proyecto intenta demostrar que es posible mejorar las condiciones económicas de quienes producen sin que eso implique un aumento significativo del precio al consumidor.
"La organización sostiene desde hace tiempo que es posible mejorar de manera sustancial el ingreso del productor y formalizar el trabajo sin que eso implique un sobreprecio para el consumidor”, dijo al diario Tiempo Argentino.
La producción de la yerba se realiza bajo criterios agroecológicos en distintas chacras misioneras vinculadas a la organización. Esto implica el cultivo sin agrotóxicos, la diversificación de especies y la recuperación de prácticas agrícolas tradicionales. La cosecha se realiza de manera manual y luego continúa el proceso de secado, estacionamiento, molienda y envasado.
Según explicó Levaggi al mismo medio, la iniciativa también busca organizar de manera colectiva cada etapa de la cadena productiva. "Cada tramo de ese recorrido está articulado por productores organizados, con acuerdos internos sobre precios y condiciones de trabajo", comentó.

