En Argentina, esta fecha se celebró por primera vez el 2 de mayo de 1908 por iniciativa del presidente de la Asociación Protectora de Animales, Ignacio Lucas Albarracín, junto con el director del Jardín Zoológico, Clemente Onelli, quienes propusieron realizar en Buenos Aires una Fiesta del Animal. En principio, la celebración se organizó para el 29 de abril de 1908, sin embargo ese día llovió y la fiesta tuvo que ser reprogramada, por esa única vez, para el 2 de mayo.

Albarracín participó de estas celebraciones hasta su fallecimiento que, casualmente, se produjo un 29 de abril de 1926. 

En Argentina, sin embargo, se festeja el 29 de abril, fecha establecida hace más de cien años y que coincide con la muerte de Albarracín.

Algunos datos sobre Albarracín y la Sociedad Argentina Protectora de Animales. Además de ser parte del grupo fundador —junto con Sarmiento, Mitre, Guido Spano y V. F. López—, Albarracín ocupó el cargo de presidente de la Sociedad Argentina Protectora de Animales hasta su fallecimiento. Su paso por esta entidad no fue menor, desde sus comienzos en el cargo libró una campaña en contra de las riñas de gallos, corridas de toros y del famoso deporte conocido como tiro a la paloma. Además, promocionó la sanción de la Ley Nº 2786, de Protección de Animales, la cual fue promulgada el 25 de junio de 1891 y por la que se establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales para impedir su maltrato y su caza.

En 2022, la Legislatura de Jujuy sancionó la Ley N°6293, conocida como el Régimen de Cuidado Responsable y Protección de los Animales de Compañía. 

El objetivo de esta Ley es regular la protección integral de los animales de compañía y el cuidado responsable de los mismos, tanto domésticos como asilvestrados, por su condición de seres sintientes evitando las situaciones de crueldad y maltrato, de los animales en todas las situaciones que les causen un daño, físico y conductual, así como las que aseguren un trato adecuado al animal. (Art. 1°).

La normativa establece en su Articulo 4° que los animales son seres vivos no humanos dotados de sensibilidad e integrantes esenciales de la naturaleza.