ATE Jujuy convocó a un paro para el viernes 26 de junio en reclamo de mejoras salariales y laborales. Solicitan la reapertura inmediata de paritarias y  la reincorporación de trabajadores despedidos, entre otras demandas. Aseguró que hasta el momento no hay ningún tipo de respuestas.

El Consejo Directivo Provincial de ATE definió llevar adelante medidas de fuerza y plantear un listado de reclamos que incluye la reincorporación de las y los trabajadores despedidos en los municipios; el pase a contrato de servicio de los capacitadores de todos los ministerios; el blanqueo salarial para las y los trabajadores municipales próximos a jubilarse; la recategorización del personal municipal; la entrega efectiva de la ropa de trabajo en ministerios y municipios; y el pase a planta permanente para trabajadoras y trabajadores municipales y mejoras en la estabilidad laboral para jornalizados.

Carlos Sajama, Secretario General del sindicato confirmó la realización de la medida de fuerza bajo la modalidad sin asistencia a los lugares de trabajo este viernes. 

En diálogo con UnjuRadio, el titular de ATE Jujuy contó que la decisión de convocar a un paro de 24 horas se tomó teniendo en cuenta la opinión de los delegados provinciales ante la falta de llamado a paritarias y el despido de trabajadores en municipios del interior. 

También expuso la precariedad laboral de los jornalizados, capacitadores e instructores que cobran sueldos de "miseria" que ronda entre los 200 y 300 mil pesos mensuales.

Además Sajama, remarcó que la situación actual de los trabajadores estatales es “insostenible” donde los salarios en el sector estatal de la provincia promedian los 750.000 pesos para la administración pública y los 800.00 pesos del sector docente. 

"Queremos que haya estabilidad laboral para los trabajadores en la provincia"

Adelanto que en caso de no obtener respuesta a sus requirimientos las medidas de fuerza se irán profundizando.

"Queremos que mañana se haga sentir el paro", remarcó Sajama y sostuvo que el objetivo es darle estabilidad laboral a los trabajadores sin temor a que cada vez que haya un cambio de gobierno los empleados deban sentir incertidumbre por saber si continúan o no en sus puestos de trabajo.