La invasión de Venezuela por parte de Estados Unidos puede consolidar su posición estratégica, en un país que pertenece a la región petrolífera sudamericana más importante del mundo.
Walter Formento, sociólogo, director del Centro de Investigaciones en Política y Economía (CIEPE) que forma parte del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Red Clacso), explicó en UNJu Diario los motivos por los que Donald Trump trata de construir un escenario internacional favorable para con los intereses norteamericanos.
Sobre el tema, Formento aseguró: "Esta movida de Estados Unidos, del presidente Trump, tiene que ver con este la necesidad de construir un escenario de fortalezas este para revertir un escenario internacional donde lo que se viene consolidando es la multipolaridad".
"Trump como presidente de Estados Unidos, sale a hacer esta movida sobre Venezuela con el único objetivo de asegurarse la gran reserva de petróleo y gas fósil mundial para de alguna manera, forzar una negociación con Rusia, China e India, a partir de la amenaza que significa eh el poder militar de Estados Unidos".
Hay que recordar que Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, con 303.000 millones de barriles, por delante de Arabia Saudita, con 267.000 millones de barriles.
El reclamo interno
Por su parte, desde el Capitolio, senadores y representantes demócratas denunciaron que el presidente Donald Trump actuó de forma unilateral y en violación de la Constitución, al ordenar acciones militares en el exterior sin el aval del Poder Legislativo, como exige la Ley de Poderes de Guerra (War Powers Act).
Sobre este punto, Formento aseguró: "Es un escenario difícil porque además ya empieza también a desarrollarse un conjunto de conflictos y de contradicciones al interior de Estados Unidos, sobre todo con el Partido Demócrata y los grandes intereses globalistas del Partido Demócrata que chocan frontalmente con lo que propone Trump y Marco Rubio".
La posición de China India y Rusia
China y Rusia son acreedores clave de Venezuela, con deudas atadas al petróleo, que ahora peligran. Beijing extendió más de US$60 mil millones desde 2007, con un saldo pendiente de US$17-19 mil millones bajo el programa “oil-for-loans”, asegurado por envíos futuros de crudo.
Rusia es un caso aparte. Con inversiones en el sector petrolero y apoyo militar al gobierno bolivariano, si bien puede perder negocios podría ganar geopolíticamente de la intervención, explotando tensiones para fortalecer lazos en América Latina, según algunos analistas internacionales.
Sobre el tema, Formento aseguró: "Tanto China como Rusia e India se han manifestado de manera contundente y con esa posición sólida en el orden internacional se acumulan solidaridades y van dejando de alguna manera aislado, con una posición cada vez más debilitada a Donald Trump, que se encuentra en un momento donde o redobla la apuesta o se sienta a negociar".
Ambos países, China y Rusia, han criticado la acción como “hegemónica”, y podrían demandar compensaciones o bloquear resoluciones en la ONU. Son los socios más caros y selectos del nuevo club de países nada amigables por el nuevo raid de los Estados Unidos sobre Latinoamérica, se sumaron un vasto número de países, incluídos México, Colombia, Cuba (los tres por invitación directa de Trump), que en el escenario internacional reclaman contra el uso de la fuerza y por la vigencia del derecho internacional, ya sea en Ucrania como en Venezuela.

